| Tomas 的个人资料Musicaspherae照片日志列表 | 帮助 |
|
1月27日 Homenaje a Garcilaso (1)I.
Echado está por tierra el fundamento; no quedan más que de él pocos escombros vejados por el tiempo y los asombros que el tiempo causa en mí todo momento.
Me ves ora gritando cruel lamento, ora saliendo de agonía dura ora perdiendo mi esperanza pura para después ganarla en cualquier cuento.
En esto hoy consiste el pasatiempo después de haber perdido mi esperanza; después de tirar yo mi amor al suelo.
Y en esto que hoy aumenta mi añoranza pues no puedo encontrar por mí consuelo, solo puedo dejar que pase el tiempo. II.
Y no puedo dejar esta postura que mi vivir cansado sostenía; postura que era mal bisutería; por joyas de más talla y hermosura.
Mas yo quiero salir de la tortura de no ver más tus ojos, dulces, claros; que ayer un solo día como faros labraron mi camino con dulzura.
Tan solo un día te vi, momento eterno; momento que acabó en un solo instante dejando amargo gusto en mí, demente.
Y yo debo arrastrarme suplicante deseo verte un día, ¡se clemente! El día en que he de arder en el infierno.
III.
Un día eres feliz, otro estás triste y piensas que regresa la agonía: ¡Oh, cuánto bien se acaba en sólo un día! pues todo lo que es bueno lo perdiste.
Y cuando te preguntas por qué hiciste encuentras que no solo una vez fuera aunque así algún día pareciera el mal... ese cruel mal siempre persiste.
Es vanidad, sólo orgullo egoísta; es la maldad, que en el corazón mora es la traición, que duerme nuestra alma.
Creo que el tiempo, tiempo solo implora lamentarse no sirve, y no calma... creamos sólo pues en lo que exista. IV.
Ni esperar de la vida me consiento pues es vana esperanza la que tengo de tantos mis recuerdos que retengo ¡Oh, cuántas esperanzas lleva el viento!
Lo mismo que voló ayer mi contento en el fango se pudre mi esperanza pues todo –como ves- todo es mudanza y es nimio lo que ayer fuera un portento.
La fe que me movía se ha apagado y borracho ando yo de lado a lado: el sol que más alumbra me sostiene.
Efímero esperar que me conviene... si corta es la esperanza con la ausencia corta será, en mí, esa dolencia. V.
Olvidaré sin penas lo que siento y traición que yo espere, sin decoro habré devuelto ya, no me demoro en recuerdos que mueven al lamento.
¡Oh, cuán ocioso está mi pensamiento! ¡Cuán bien poder pensar en lo que es mío y mirar el camino en que me guío, y a todo lo que es mío estar atento...!
A egoísta pensar es al que atiendo pues es vana ilusión pensar en ella si al pensar ella en mí pensó fingiendo...
Pensaré que este viento, de su huella quedará pocos trozos persistiendo por mucho que su huella fuera bella. VI.
No me queda ni rastro de cordura ni bondad, ni clemencia, ni alegría, ni soy capaz de amar como sabía ni hay lugar en mí para ternuras
Está ya más contenta mi locura cuando se ocupa en bien de cosa mía viviendo como sabe la agonía de odiar lo que más ama en forma pura.
Me odio por odiar lo que mas quiero me odio por pensar que libre soy esclavo como soy de cómo miras
Y así vivo sabiendo que me muero, conociendo el final a donde voy creyendo como un loco mis mentiras.
VII.
Me miento prosternado en la tristeza guardando cual precepto esta mudanza, mudanza que destruye la templanza y en jirones desechos la nobleza...
Y el rumbo que guiaba mi cabeza: el ritmo, ha cambiado, y cambiaría a mi esperanza, así como baldía; así como deshecha en la pereza.
Así como un espectro sigo andando buscando aquí un cariño que no existe y el peso de la muerte soportando.
Si vuelves hoy a mí como viniste mi amor y mi cariño deseando ¿Podría perdonar lo que me hiciste?
Homenaje a Garcilaso (2)VIII.
¿Podría sopesar ese argumento si dices que me amas cual solías? ¿podría yo olvidar cuando mentías sabiendo lo que sé en este momento?
Porque sólo recuerdo el sufrimiento al haber olvidado la inocencia y yo sé que tu alma y mi conciencia mil veces la castiga mi tormento.
Y no se despreciarte como quiero tu amor me ha remarcado en honda huella vestigio de una época pasada.
Estoy viendo que aun eres muy bella, recuerdo cuando tú eras mi amada y era nuestro bien el mundo entero.
IX.
(Debo resistir, según mi conciencia, no la debo amar, pues ella no me ama; no debo escuchar amor que me llama debo conservar la fe en la inocencia.
Quiero rescatar de mí la prudencia y avivar la luz que habita en mis sueños, sueño del que ahora yo soy el dueño, en los que por fin se nota su ausencia.
Las veces me entrego, otras resistoy siempre debiera haber resistido por no contemplarme roto y vencido;
en los sueños vanos que antes he visto. ¡No quiero soñar si en sueños te veo! ¡De aqueste castigo de nuevo reo!) X.
¡Cuántos sueños quedaron esparcidos en pedazos sin forma por el lodo! y no quiero llorarlos de este modo: con ansia, y con duelo, doloridos.
Me levanto con aire decidido Y olvido en un instante casi todo; en esta vida mía me acomodo sin pensarme si aun estoy herido...
Y en pie resisto a todo y contra el viento con tal furor, con una fuerza nueva, que no me importa nada de lo antiguo pues si es corto el presente por lo exiguo pasado es el futuro que me lleva; pasados los amores que no siento…
XI.
Pasado está el tormento que he sentido: ya no soy del castigo juez y reo ni estoy penando en algo que no creo si no creo en mudanzas ni he creído.
Ya no pierdo mi tiempo ni dormido pues sueño en otro sueño mas perfecto si acaso yo a los sueños me someto negándome al amor, triste Cupido.
Y encuentro en mi tal fuerza y tal talante, y tal vitalidad, cual un gigante, que un monte puesto encima rompería; a mil bravas legiones vencería; ejércitos enteros derrotara sin nada que mi furia sosegara. XII.
Pues no encuentro sosiego aquí y ahora de tanto que la furia me domina; y solo a destruir mi alma atina templada en la locura y a deshora.
Piedades y ternuras no atesora la piedra que llenó tal vez mi pecho ya que mi corazón está deshecho: dejó libre la rabia y lo devora…
Deseos de una mente torturada: los actos que conducen voluntades sonando como truenos en verdades… Aqueste es el deseo que me lleva: Vivir solo la vida como deba; dejar triste memoria maltratada.
XIII.
… Veo el paso de años incontables y contemplo en su marcha desgraciada el peso de la muerte y su mirada y su llegar deprisa incontestable.
Yo sé que en un instante despreciable su fuerza llegará en una andanada negando que mi alma encarcelada redima sus pecados innombrables.
Del lecho en un instante estaré muerto y mil veces mi vida cambiaría si el cambio en un instante se lograra. El tiempo que me resta me llevara a que desee tornar a ver un día el como recorriste este desierto. XIV.
¡Tente, muerte, y queda ahí delante; delirio de mi fe, mi alma y mi mente! ¡Y quédate callada solamente espera mi respuesta un solo instante!
¡En pie he de recibirte, es importante! ¡vestido y sin rubor, gallardamente! mi rostro con sonrisa permanente; sin prisas, sin dolores: ¡anhelante!
Mas veo no te detienes: me resisto ¡Horror, tu forma cambia, no eres muerte! ¡Transformas tu semblante como veo! ¡Te cambias en delirio de deseo! Y veo desgraciado, esta es mi suerte, a quien fuera mejor nunca haber visto.
Tomás Sánchez Sánchez. A todas las que un dia no me quisieron
Echado está por tierra el fundamento que mi vivir cansado sostenía ¡Oh, cuánto bien se acaba en solo un día! ¡Oh, cuántas esperanzas lleva el viento!
¡Oh, cuán ocioso está mi pensamiento cuando se ocupa en bien de cosa mía! A mi esperanza, así como baldía, mil veces la castiga mi tormento.
Las (mas) veces me entrego, otras resisto con tal furor, con una fuerza nueva que un monte puesto encima rompería;
Aqueste es el deseo que me lleva a que desee tornar a ver un día a quien fuera mejor nunca haber visto.
Garcilaso de la Vega. 1月4日 Sestina
Yo he visto en tu sonrisa como un aire de corte celestial, donosa y tierna; y he visto en tu mirar la feliz gloria brillante y despejada y fresca y mansa que tan grande y radiante, crea una dicha; tan leve y esencial que ausume el alma
Yo he visto en tu mirar sabio tu alma la sé comprometida con el aire y escapa de mis manos esa dicha eterea y cristalina y tenue y tierna; va tan llena de amor, y sufre mansa queriendola cual es, viendo su gloria.
Yo he visto en tu reir sin fin mi gloria reir que se quedó anidando el alma: la habita ensimismada, docil, mansa, y absorta y entregada; y en el aire va bebiendo esa risa limpia y tierna; viviendo y deseando aquí esta dicha
yo he visto en tu mirar la feliz dicha que rie en expresiva y cara gloria; escucho ensimismado tu voz tierna y espero y me deleito y hasta el alma que ya estaba fundida en este aire se calma en tu mirar, se queda mansa
yo he visto mi razón quedarse mansa sentido al corazón perder la dicha sabiendo que le falta todo el aire perdida y extrañada y sin su gloria pues no es aire, y sabe que tu alma adora solo al aire en ansia tierna....
Deseo despedir la vida tierna sentir que me abandona lenta y mansa fundirme con el soplo de tu alma y así al desesperar ganar la dicha y el beso y tu mirar y toda gloria andarte rodeando como el aire
ansioso, con el aire, ser la tierna caricia de esa gloria, feliz, mansa y ser solo tu dicha, ser tu alma. |
|
|