Oh cruel indiferencia, mano fría
desgracia de saber su indiferencia
tan distinta, tan falta de clemencia
tan llena de dolor y de agonía
Oh cruel manera y llanto y ansia mía
dolor atormentado en la inmundicia,
tan lleno de durezas, de malicia
tan falto de emoción y de valía.
Guardado está en mi cor y en mi sentido,
pues falta esa emoción, su fiel mirada;
dejada sobre el mar del triste olvido.
Mas tengo que vivir, que esta morada
aun sola y desdichada es como un nido:
mi casa, mi mansión y mi posada.